Nuestras aceitunas se recolectan cada año a principios de Noviembre para así producir el aceite más fresco y frutado con la máxima concentración de vitaminas, antioxidantes y polifenoles.

Recolectamos (y molturamos) nuestras aceitunas por variedad mediante vibración del olivo ayudado de vareo con vibración manual. Las aceitunas caen sobre redes extendidas por el suelo, asegurando así un daño mínimo a las aceitunas.

Solo se aceptan las aceitunas recién recolectadas del olivo. Se rechazan las aceitunas ya caídas encontradas sobre la tierra. En menos de 4 horas las aceitunas se llevan a la almazara, se lavan e inmediatamente se molturan.

En nuestra almazara contamos con la más avanzada tecnología en maquinaria y estamos comprometidos a un riguroso control de higiene y limpieza.

Usamos moledores continuos de acero inoxidable para convertir nuestras aceitunas a pasta de aceituna.

Con nuestras batidoras verticales, únicas y herméticas protegemos la pasta de aceituna del poder dañino de la luz y el oxígeno. De esta manera conseguimos un menor rendimiento pero la más alta calidad de aceite de oliva virgen extra.

Durante el proceso de centrifugado extraemos el aceite de la pasta de aceituna. Por lo tanto Hispania Export® es de extracción en frío, no prensado en frío.

De inmediato el aceite se filtra y se almacena en depósitos de acero inoxidable inertizados con nitrógeno. Las condiciones ambientales del almacenamiento son controladas a lo largo del año.

Hispania Export® se envasa sobre pedido para maximizar el tiempo en los depósitos, prolongando así su frescura, aroma y sabor.